La solidaridad volvió a convertirse en la gran protagonista de Bermeo gracias a la Primera edición de Bermeo Batera, un evento impulsado por la asociación Eutsi Gogor Danok para recaudar fondos destinados a Batera, organización formada por familias de niños con enfermedades raras. Entre todas las actividades del fin de semana, hubo una que destacó por su dureza, su simbolismo y su capacidad de unir a todo un pueblo: el reto de 24 horas pedaleando de Bermeoko Ziklistek.
El viernes 6 de octubre, a las 17:00 en punto, un pelotón de unos 30 ciclistas partió desde Lamera, acompañados por el grupo de motociclistas Izaro. Antes de la salida, el ambiente ya era especial:
El alcalde Dantza Talde dio la bienvenida al grupo.
La Erraldoien Konpartsa del municipio se acercó a mostrar su apoyo.
Decenas de vecinos se reunieron para animar a los participantes.
Era evidente que Bermeo se había volcado con la causa.
El reto consistía en completar, durante 24 horas, un recorrido de 70 kilómetros que unía:
Bermeo → Gernika-Lumo → Mungia → Gernika-Lumo → Bermeo
Una ruta exigente, con desniveles y tramos duros, que los ciclistas conocen bien. Aunque el grupo salió unido, la dinámica del reto estaba pensada para que ciclistas locales y de municipios cercanos se fueran sumando por turnos a lo largo del día y la noche.
Por ejemplo, el club Aixerrotape Zikloturista Elkartea de Gernika-Lumo anunció que se uniría al reto en la mañana del sábado para acompañar al pelotón hasta Mungia.
La presencia de los motociclistas de Izaro hasta Muxika aportó seguridad y visibilidad en los primeros kilómetros, especialmente importante al caer la noche.
La asociación Eutsi Gogor Danok Batera trabaja para apoyar a familias con niños que padecen enfermedades raras, financiando terapias que no están cubiertas por la Seguridad Social. Por eso, cada pedalada tenía un significado especial: pedalear para que otros niños puedan recibir la atención que necesitan.
Durante toda la semana, Bermeo se volcó con la causa:
Charlas informativas
Actividades culturales
Sorteos de maillots de ciclistas profesionales
Talleres infantiles
Juegos, deporte y música en directo
La recaudación obtenida se destinó íntegramente a financiar terapias infantiles.
El reto de 24 horas no es solo físico. La noche exige concentración, resistencia mental y una enorme capacidad de sacrificio. Pero los ciclistas de Bermeoko Ziklistek no estuvieron solos:
Vecinos que salieron a animar incluso de madrugada
Grupos que se unieron a pedalear por turnos
Avituallamientos improvisados
Mensajes de apoyo en redes sociales
La comunidad respondió como solo Bermeo sabe hacerlo.
El sábado 7 de octubre, mientras los ciclistas seguían completando vueltas, Lamera se llenó de vida:
Carrera popular e iniciativas deportivas infantiles
Talleres de manualidades, arcilla y juegos
Actuaciones de Xaibor y desfiles locales
El tradicional marmitako a las 15:00
Y a las 17:00, tras 24 horas de esfuerzo continuo, Bermeoko Ziklistek regresaron al punto de partida. La llegada fue emocionante: los esperaban el Grupo de Gigantes de Bermeo, los motociclistas de Izaro, familias, amigos y decenas de vecinos que quisieron agradecerles su entrega.
La jornada culminó con los conciertos de AIAMA, Miss Baker, The Uski’s y Tximino, poniendo el broche final a un fin de semana inolvidable.
El desafío de 24 horas pedaleando no fue solo una prueba de resistencia. Fue una declaración de intenciones:
Bermeo está unido.
Bermeo responde cuando se trata de ayudar.
Bermeo pedalea por quienes más lo necesitan.
Bermeoko Ziklistek demostraron, una vez más, que el ciclismo es mucho más que deporte: es comunidad, solidaridad y compromiso.
La Primera Bermeo Batera dejó claro que cuando un pueblo se organiza, se moviliza y se une por una causa justa, el impacto es enorme. El reto de 24 horas de Bermeoko Ziklistek fue el corazón del evento: una muestra de esfuerzo colectivo, de empatía y de amor por la comunidad.
Un reto que no solo sumó kilómetros. Sumó esperanza.